Viaje al centro de mi alma.

Estos días he comenzado un nuevo viaje, uno que quizá no tendría que haber emprendido, no es que me encuentre en la zona más militarizada del mundo sino algo peor un viaje a mis recuerdos, a lo más profundo de mi alma.


Cada día me pregunto si he tomado la decisión correcta.


Cada día, o mejor dicho, cada noche están plagadas de pesadillas, a veces tan reales que al despertar he inundado mi almohada con lágrimas y mis sábanas y mantas están por los suelos.


Al despertar trato de darles sentido, un significado porque las imágenes son tan nítidas, tan reales que en el fondo de mi sé que no son pesadillas sino recuerdos.


Son imágenes que mi cerebro deja pasar cuando baja un poco las barreras, cuando el pobre está tan cansado que necesita un respiro y es cuando ellas aprovechan para colarse.


Son horribles recuerdos que prefiero llamarlos pesadillas, hay uno que ha aparecido y no me ha dejado desde que ha entrado en mi cabeza y en mi alma, me ha poseído.

Sé que es real, siempre supe que estaba ahí, pero jamás tuve la fuerza suficiente para acercarme a esa puerta que lo separaba del resto.


Una puerta que mi cerebro creo y ha mantenido tan firme para protegerme durante casi veinte años, pero no todo dura para siempre, es una palabra engañosa, y un para siempre puede durar un segundo o en este caso veinte años.


Cada día, cada noche pienso en que mundo aparecerá ante mi cuando cierre los ojos, si seré capaz de abrir todas esas puertas que he mantenido cerradas, o incluso si con el paso del tiempo merece la pena abrirlas.


Todo es ahora como la Caja de Pandora, la curiosidad me llama, pero el miedo me deja quieta a centímetros de que mi mano toque el pomo de la puerta. Titubeando, soltando un suspiro, esperando no encontrar más demonios encerrados.


Cuando viajo normalmente suele ser a lugares que deseo conocer, a lugares que adoro, a lugares que me traen paz, pero este viaje hacia el centro de mi misma, es un viaje que emprendí sin pretenderlo y ahora es imposible dar marcha atrás.


Necesito saber que más recovecos guarda mi mente y mi alma. Porque sólo así jugando entre la oscuridad por fin podré llegar a la luz.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s