Mi cumpleaños

Y un año más pasa.

Se me pasa la vida.

Y un año más vengo al mismo parque donde paseábamos en nuestra primera cita.

Camino por el césped recién cortado, y recuerdo las risas entrecortadas al escapar de los aspersores, además del siempre fiel tío vivo, ese carrusel al que deseé subir pero nunca lo hice.

Postergamos las aventuras con esperanza de que el tiempo nunca se nos acabaría.

No obstante se acabó y lo único que puedo hacer es pasar la tarde entretejiendo nuestra historia entre las ramas de los árboles

Es un poco estúpido ahora hablar del pasado.

Duele menos que ayer y mañana dolerá mucho menos.

Supongo que habrá un punto donde el dolor no exista, ya sea físico o mental.

Por el momento sigue haciéndome compañía, sigo sintiendo lo mismo que sentí la primera noche que te vi.

Esos recuerdos que creía olvidados me persiguen y tengo que aprender de una vez por todas a decir adiós.

¿Quién sentiría algo por una chica que está perdida en la nada?

¿Por alguien que no sabe ni siquiera quién es?

Cada día me destruyo.

Cada día soy como un Fénix que no termina de volar, y se revuelve en sus cenizas.

No soy nadie, nada, ni todo a la vez.

Un año más pasa el tiempo por mi vida y sigo anclada, atada a una roca y lanzada al mar, esperando que el peso me hunda y no volver.

Un año más.

Sola.

Sin ti.

Sin mi.

Sin ganas de vivir.